El contenedor de resto debe utilizarse solo para aquellos residuos que no pueden depositarse en otros contenedores ni llevarse a puntos de recogida específicos.
El contenedor de resto es la última opción dentro de la separación de residuos. En él deben depositarse únicamente aquellos residuos que no pueden reciclarse a través de los contenedores habituales ni gestionarse mediante recogidas específicas.
Antes de tirar un residuo al contenedor de resto, conviene preguntarse: ¿puede ir al contenedor amarillo, azul, verde o marrón? ¿Debe llevarse a una deixalleria, farmacia, punto de recogida de aceite, ropa o voluminosos?
Separar correctamente en casa permite reducir la cantidad de residuos que acaban como rechazo y mejora el funcionamiento de todo el sistema de gestión de residuos.
Los residuos de resto se recogen y se transportan a las instalaciones de tratamiento correspondientes. Allí pueden pasar por diferentes procesos para reducir su impacto ambiental y, cuando es posible, recuperar algunos materiales que hayan llegado mezclados por error.
Aun así, la fracción resto es la más difícil de aprovechar, porque contiene residuos muy mezclados. Por eso es tan importante separar correctamente en origen: cuanto menos residuo llegue al contenedor de resto, mayor será la calidad del reciclaje del resto de fracciones.
Separar los residuos en casa es la forma más eficaz de reducir la bolsa de resto. Un pequeño cambio de hábito puede evitar que muchos materiales aprovechables acaben mezclados y pierdan valor.
Reducir los residuos de resto mejora la eficiencia del sistema de recogida y tratamiento, evita que materiales reciclables se pierdan y disminuye el impacto ambiental asociado a los residuos que no pueden aprovecharse.
Cuando separas correctamente, cada material llega al contenedor adecuado y puede recibir el tratamiento que le corresponde.
Menos residuos en la bolsa de resto significa menos materiales mezclados que no pueden aprovecharse.
Separar bien desde casa ayuda a que el papel, los envases, el vidrio y la materia orgánica lleguen más limpios a las plantas de tratamiento.
Recuperar materiales es más fácil cuando no llegan mezclados con residuos no reciclables.
Pensar antes de tirar ayuda a consumir mejor, reutilizar más y generar menos residuos.